Madera
El mueble característico de Toledo y presente en muchas casas antiguas es el BARGUEÑO, aunque también tienen importancia los taquillones de uno o varios cuerpos decorados, arquerías. Bancos, sillones fraileros, sillas, mesas y puertas completan la producción.
El bargueño, cuyo nombre sitúa su origen en la localidad vecina de Bargas para unos y para otros en un carpintero llamado Vargas, se produce desde el siglo XVI hasta la actualidad.
Lo esencial de este mueble es su carácter transportable, pues la mayoría tienen en sus laterales unas asas para tal fin; así como la ausencia casi total en el exterior de motivos decorativos, limitándose a una ligera decoración a base de herrajes forjados y calados. Contrastando con el exterior, la parte interior aparece profusamente decorada con vidrios, incrustaciones de hueso, marfil o carey.
También conocida es la silla toledana que se ha venido fabricando con un asiento confeccionado de anea (una planta que crece en sitios pantanosos y que puede alcanzar hasta dos metros y medio de altura). Su hoja es la materia prima usada por los artesanos.
Talla
Es una técnica decorativa muy utilizada en la ebanistería. Las maderas que se tallan deben de ser de muy buena calidad, estar perfectamente secas y sanas, siendo las más utilizadas, el nogal, pino rojo, abedul, roble, olivo, boj. Además de en Toledo capital hay un buen número de talleres en otros pueblos de su provincia como Escalonilla, Lagartera, Polán o Ventas con Peña Aguilera.