Forjados
Otra de las artes que tienen bastante presencia en la ciudad de Toledo es el forjado y la hojalatería. Verjas históricas como la de la estación de ferrocarril, los enrejados de puertas y balcones de las casas del Casco o los tradicionales faroles del Corpus Christi así lo atestiguan.
También se trabaja en algunos talleres aún con la hojalata utilizando la técnica del doblado, recortado, oradado y cincelado que dan como resultado faroles, candelabros decorativos, marcos de espejos.
En épocas anteriores, la mayor parte de la producción eran útiles de cocina o de comercio: aceiteras, candiles, lecheras...
Las modas y cambios sociales han ejercido una gran influencia sobre este oficio. Actualmente, se sigue una producción en una línea "decorativo-turística", cuyo resultado ha sido el nacimiento de una serie de objetos destinados al mundo de la decoración, procediendo en muchos casos a pintar con colores brillantes sus trabajos, obtienen piezas muy ornamentales y abarrocadas de gran vistosidad por la saturación de los colores empleados y la variedad de formas geométricas.