Toledo es otra historia...

Cerámica

La tradición cerámica de la ciudad de Toledo se remonta al siglo XI.

Se trataba de una loza muy gustosamente decorada con reflejos metálicos. Bajo los auspicios del rey taifa Al-Mamoun se realizaron piezas de cerámica de innegable belleza.

Eran muy abundantes las jarras, candiles, fuentes, cántaros, botellas de cuerpo esférico y cuello alto. La decoración se efectuaba a base de vidrio coloreado por óxido de hierro, de cobre, de manganeso, etc. así como las singulares decoraciones a la "cuerda seca".

El gran ceramista e investigador D. José Aguado mantiene la teoría que los alfareros de los talleres de Medina Azara y Elvira, después de la destrucción de estas ciudades, se trasladaron a la Corte Toledana y en esta siguieron fabricando "vajilla de lujo".

Son muchos los edificios y los espacios al aire libre de la ciudad que cuentan con este tipo de azulejeria o cerámica y que se pueden apreciar en las visitas.