Restos del Acueducto Romano

Los restos romanos existentes aún en la ciudad están relacionados en su mayoría con el sistema de traída, almacenamiento y evacuación de aguas.

El agua llegaba a Toledo desde la sierra, distante unos 40 kilómetros. Se ha conservado la presa de Alcantarilla en el término de Mazarambroz, así como parte de los conductos de agua y los depósitos urbanos, y la salida de la cloaca. Recientemente se han descubierto y rehabilitado restos de los baños públicos en el mismo centro de la ciudad.

Los restos del acueducto, próximos al Puente de Alcántara, también de origen romano, pertenecían a los estribos de las colosales arcadas que salvaban el profundo cañón del río. Sólo se aprecian los arranques de sus apoyos a ambas orillas.

 

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