Ferias y fiestas

A pesar de la grandiosidad de las celebraciones del Corpus Christi en Toledo, la verdadera fiesta patronal es el 15 de agosto, el día de la Virgen del Sagrario. Es una fiesta de carácter local, religioso y lúdico.

Lo más tradicional y característico, además de las celebraciones litúrgicas de rigor y la ofrenda floral a la imagen de la Virgen del Sagrario, es la cita en el claustro de la catedral, donde se reparte el agua de sus cisternas y pozos, el Agua de la Virgen a la que una antigua tradición le otorga el carácter de milagrosa.

El calor de agosto está mitigado por la sombra de sus arcadas, donde sobre largas mesas están dispuestos los botijos, y también jarras y vasos para los que no dominan el arte de beber del botijo. El agua mana de conductos especiallente instalados para la fecha. Se suele beber un poco de agua en el momento, refrescarse, pero mucha gente se la lleva en botellas para los que no pudieron venir.

Esta tradición parte del siglo XVII, cuando finalizadas las obras de la Capilla de la Virgen del Sagrario se realizaron ocho días de fiestas en acción de gracias, pero el calor era tan intenso que numerosos fieles abandonaban la catedral. Ante tal problema, las autoridades eclesiásticas de la época ordenaron la construcción de tarimas para distribuir jarras rebosantes de aguas cristalinas provenientes de los pozos.

Durante toda la semana está montada la típica feria en el recinto de la Peraleda y se celebran conciertos, bailes y distintos espectáculos y actividades.

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